Aprender de la desnudez y de la piedra
Al tiempo que las grutas oscurecen…
Faltan manos en la maleza de tu pelo
Desbaratados escalones rojos…
Audaz en el tumulto de tu sexo
Erguido, la noche pasa inadvertida
Tras la fragua y el yunque.
Saber que las huellas de tu cuerpo
Son las cicatrices del omega
Apenas contenidas…
en un esfuerzo voraz
el mejor de los cantos
se estremece.
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